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lunes, 18 de enero de 2021

LA ROCALLA : LOS MATERIALES

 Hola compañer@s,

Lo prometido es deuda; en esta segunda entrega del jardín de rocas, hablaremos estas.¡ Comenzamos!

Las rocas

Cuando hayáis establecido el trazado y realizado el movimiento de tierras, la colocación de las rocas confiere la personalidad propia al jardín. Además de estar bien situadas las rocas que utilicemos pueden ser de cualquier tipo, pero lo suficientemente voluminosas para percatarnos de ellas.

El tamaño de las rocas dependerá de las dimensiones de la rocalla, cuanto más pequeña sea ésta, más pequeñas serán también las rocas. Debemos  emplear y juntar formas y tamaños lo más homogéneos posible, lo cual hará que el aspecto global guarde una estética coherente e integrada paisajísticamente.

Si el jardín es grande deberemos colocar algún elemento rocoso grueso. Para estos jardines, y para hacernos una idea, debieran entrar unas 10 ó 12 piezas por tonelada y sus dimensiones alrededor de 60x30x30 cms. Si  nos apetece y la estética global lo pide, a estas rocas podemos añadirles piedras pequeñas y grava  como “revoco” o simplemente utilizarlas para estabilizar los elementos gruesos.

Un consejo muy útil a la hora de elegir las rocas es dirigirnos a piezas locales, de esta manera acertaremos en la integración con el paisaje a parte de abaratarse el precio del transporte . Las rocas elegidas deben ser preferentemente superficiales, así  nos aseguraremos de que al menos tengan una cara más atractiva y con el grado de erosión adecuado.

 

Tipos de rocas

 

Roca caliza

 

Podemos emplear rocas calizas a condición de que sean duras y de forma irregular. Las calizas blandas como la “calluela” debemos desecharlas ya que se rompen en lascas por pequeños golpes o acción del hielo. Normalmente este tipo de “calluela” es la antesala de la caliza dura y subsuelo que la posea  drenará bien el agua. No obstante sacada al exterior y  como rocalla debemos manejarla con precaución pues liberan al suelo carbonatos y otras sales de calcio que cambian el pH del suelo por lo que no son adecuadas para ciertos vegetales más o menos acidófilos. Únicamente pueden ser útiles en rocallas de plantas crasas.

Hay variedades de roca caliza como la dolomía o caliza dolomítica, que es bastante dura.

 




Rocas volcánicas

 

Son rocas porosas y negras  y no siempre de fácil integración en el paisaje. Se adaptan bien a entornos donde vegetan cactus, plantas crasas y palmáceas. Es el caso de las islas Canarias.

Podemos asegurarnos el éxito si recurrimos a rocas volcánicas de la península como los basaltos.

 



 

Rocas areniscas

 

Son arenas endurecidas y conglomeradas, fáciles de trabajar y adaptables a cualquier tipo de entorno, de colores blanquecinos, ocres y marrones. Algunas contiene cavernas las cuales nos dan juego para la plantación en sus huecos. Si queremos construir un murete de mampostería  de división o instalar un pequeño dique en la base de un talud, las areniscas son las apropiadas debido a su fácil manejo y moldeo. Las areniscas apenas influyen en el pH del suelo.





 

Esquistos, pizarras y rocas estratificadas 






 

Estas rocas permiten una buena composición siempre y cuando nos adaptemos a su estructura natural, es decir, cuando las dispongamos de modo que formen estratos o pisos.

 

Granitos y gres 




 

Tienen una masa compacta compacta y solo permiten el cultivo en los huecos existentes entre cada dos rocas. En las sierras de la  península ibérica abundan buenas piedras de caras suaves y cubiertas por musgos. El efecto que producen en el jardín resulta muy agradable. Los granitos apenas influyen en el pH del suelo.

 

Asperones y tobas




 

Estas y otras rocas de estructura cavernosa y  poco pesadas son también muy útiles, al igual que las areniscas permiten la inserción en sus huecos de variedades xerófilas.

 

 

Las tierras y el suelo de la rocalla

 

Si la rocalla va a ser instalada  en el suelo original con o sin movimiento de tierras debemos tener muy en cuenta el tipo de plantas adecuadas a ese sustrato. Daros cuenta que la mayoría de las variedades de rocalla son xerófilas (poca necesidad de agua),por lo que en clima atlántico nos inclinaremos por géneros que aguanten la humedad y que se asienten bien sobre suelos fuertes(franco-arcillosos).No obstante y siempre para mejorar la permeabilidad y estructura física de ese suelo original conviene incorporar, estiércol maduro ,compost, mantillo de hojas y algún aporte de rocas calcáreas las cuales mejoran la esponjosidad del suelo ,pero…¡ojo!, cuidado con los cambios de pH.

 Por el contrario si recurrimos a mezclas de tierras realizadas a propósito de la rocalla tendremos más margen de maniobra y podemos obtener una composición que pueda servir para una amplia variedad de plantas. Estas tierras nada tendrán que ver con la personalidad física y química de nuestro suelo original.

 Os presentamos un buen ejemplo de mezcla válida para un gran abanico de plantas:

1/3 de tierra franca silícea

1/3 arena gruesa de río

1/3 de una mezcla a partes iguales de mantillo de hojas bien descompuesto, turba y compost  maduro que os hará de aglutinante de toda la mezcla así como de fertilizante natural.

 

Debemos recordar que el HUMUS es esencial para el buen funcionamiento de cualquier tipo de suelo, en los suelos pesados los crea grumos estables y el suelo se ablanda, absorbiendo el agua necesaria y evacuando el exceso. En suelos limosos mejora su porosidad, pues consigue que el agua circule por las hebras de la materia orgánica evitando encharcamientos y en los suelos arenosos aumenta la capacidad de retención del agua.

 

Cuando sea necesario cultivar plantas calcícolas, o sea, que gustan del calcio será preciso agregar  dolomita o en su defecto el alga lithotame pero siempre con mucho “tiento” (poco a poco) debido a que si nos pasamos pudiéramos crear clorosis en las plantas al bloquearse el hierro, elemento necesario para que se realice la fotosíntesis.

Otros materiales útiles son los cascotes, gravas gruesas las cuales dispondremos en el fondo de la rocalla para asegurarnos un buen drenaje. 

Las gravas finas no calizas son interesantes para cubrir el suelo en las proximidades de muchas plantas a las que perjudique la humedad evitando así el contacto directo de los vegetales con el terreno húmedo. No abuséis de gravillas extremadamente finas pues colmatan la porosidad del suelo y lo hacen compacto.

Nos vemos en el mundo de los céspedes.

Un saludo.

Ion

domingo, 3 de enero de 2021

LA ROCALLA: UNA MAGNIFICA ELECCIÓN

 ¡De este año no pasa!. Más de un@ lo habrá pensado.

¿Quién no ha tenido la ilusión e idea de crear en el jardín un espacio dedicado a especies vegetales que se pierden por  los ambientes secos o húmedos, que reptan y cubren las rocas?. ¡Es fascinante!

 


                                                    

Un jardín de rocas ,o de rocalla, es la reproducción a escala reducida de una escena natural. Si está completo, comprenderá un terreno movido y accidentado, grietas entre rocas, prados soleados, sotobosques, partes secas y partes húmedas. Este tipo de jardín se adapta perfectamente a cualquier zona de la Península Ibérica  siempre que se empleen los materiales y plantas adecuados y en su composición se tengan en cuenta el clima y las condiciones del ambiente natural de cada planta elegida. Así, tenemos rocallas alpinas para sierras y montes , rocallas mediterráneas  para nuestras zonas soleadas y secas y rocallas atlánticas para zonas sombrías y húmedas.

 





                           

La idea es lo contrario de un jardín geométrico y regular, por lo que será difícil encajarlo en una construcción rústica, mientras que junto a un chalet de tipo modernista se adaptará perfectamente, es decir, irá como anillo al dedo en construcciones contrarias a la irregularidad de la rocalla.

                                



En jardines pequeños de tipo regular no debiéramos empecinarnos en una rocalla, aunque podemos cultivar sus plantas, en  muros, en enlosados y escaleras. Si el jardín de turno es grande podemos aislar ciertas zonas mediante cortinas de árboles y arbustos de hoja perenne, creando en esos rincones verdaderos jardines con rocas.

En la rocalla es imprescindible poner buen gusto en la construcción para evitar modelos con montones de piedras ó cúmulos de plantas sin orden que denotan una falta de planificación y reflexión. El aparente desorden de una rocalla está sometido a unas reglas que la alejan de toda anarquía .La personalidad del autor se manifiesta en cada detalle y en la disposición de las plantas .Este buen gusto, esta afición, este conocimiento del jardín y de la planta se acentúan en el mantenimiento y en la conservación.

En todo momento ha de poderse conseguir un determinado crecimiento, modificar una armonía de color o de forma .La colocación de plantas en la rocalla no debe ser “fría”, sino una zona viva, natural, en la que se prescindirá de variedades de difícil naturalidad, por proceder de climas y suelos diferentes. Habrá que contar con especies rústicas ,resistentes y acopladas a nuestro medio. Debemos de tener en cuenta que aún siendo variedades resistentes, si se las cultiva de un modo demasiado artificial, pierden gran parte de su encanto espontáneo.

                                

                                       

TRAZADO Y RELIEVE

El jardín de rocalla comprende varios elementos: rocas, céspedes, pedregales, paseos y senderos, escaleras rústicas, fuentes, arroyos, cascadas, espejos de agua y lagunas. Si el jardín es grande quizá podamos incluir todos los elementos; si es pequeño, tal vez sólo estén indicadas unas rocas sobre el césped.

Cuando el terreno base es accidental (un talud), los problemas se limitarán a la organización paisajística de la rocalla, pero muchas  veces el terreno es plano y entonces deberemos recurrir a algunas soluciones.

He aquí algunas propuestas interesantes:

1-    Formación de colinas de tierra de diferentes tamaños, irregularmente repartidas sobre el terreno. Después se colocan las rocas. El resto del espacio plano lo dejaremos para césped, incluyendo un estanque irregular y un sendero de losas planas, traviesas de cemento prefabricado o cualquier otro tipo de diseño rústico tan  de moda en la actualidad y de fácil adquisición en almacenes de materiales de construcción.

2-    Creación de un pequeño valle, formando dos colinas contiguas que terraplenen por ambos lados con rocas incrustadas denotando pequeñas e irregulares terrazas las cuales servirán de  acomodo a nuestras plantas. En el fondo del valle se puede instalar un arroyo serpenteante que nazca de una fuente entre piedras y que termine en un estanque donde el valle se abre.

3-    Creación sencilla de un talud adherido a un muro.




Podemos combinar estas ideas con muchas otras para establecer un jardín de rocalla.

Mientras, os dejo que vayáis pensando en  la vuestra; por mi parte os voy preparando otro post con los diversos materiales a utilizar , y así vuestro jardín de rocas irá creando una personalidad única.

Hasta la próxima.

Ion

jueves, 17 de diciembre de 2020

ESQUEJAR, UN RETO AL ALCANCE DE CUALQUIERA

En artículos anteriores hablamos de cómo crear el ambiente idóneo para obtener nuevas variedades y hacernos autosuficientes en flora auxiliar. La sencillez del proceso hacia que valiese la pena  y además es gratis, aspecto muy a tener en cuenta con los tiempos que corren.

No obstante  si no tenemos unos cuidados mínimos todo nuestro trabajo se puede echar a perder. Hay muchas plagas y enfermedades que pueden transmitirse  recién introducidos los esquejes en las bandejas. Los virus y bacterias son especialmente problemáticos, pero también parásitos que no se distinguen a simple vista como los nemátodos que pueden también haber sido transportados con el nuevo material vegetal.

Como precauciones básicas debiéramos partir de ejemplares jóvenes, vigorosos y sin partes secas, marchitadas o enfermas, también la utilización de herramienta de corte(tijeras de podar)limpia, sustratos procedentes de compost bien descompuestos y no sometidos a fermentaciones anaeróbicas donde las condiciones de putrefacción camparan a sus anchas: excesiva humedad, proliferación de lavas de moscas no deseables, bacterias patógenas, virus etc.

Ciertas plagas pueden constituir un problema serio como la araña roja, la cochinilla, pulgones y las babosas que pasan los inviernos en escondrijos y rendijas de los invernaderos.

Los problemas más habituales que afectan a los esquejes son:

FALSO MILDIU

Provocado por la Peronospora, Bremia y Plasmopara,se suele detectar por que en el haz de las se desarrollan zonas amarillas o descoloridas seguida de vello blanco grisáceo. Estos hongos aparecen siempre por el exceso de humedad provocado por riegos abundantes. Si nos damos cuenta a tiempo, eliminaremos las hojas afectadas y rociaremos los esquejes con decocción de cola de caballo(Equisetum arvense) ó extracto fermentado de bardana(Arctium lappa).Es recomendable reducir los riegos, airear el invernadero y eliminar las malas hierbas.

NEMÁTODOS

Normalmente no son detectables a simple vista, se alimentan de savia, liberando una savia tóxica que provoca su deformación y decoloración a parte de extender enfermedades víricas. Siempre que realicemos el esquejado en espacios lo suficientemente grandes como para intercalar tagetes enraizados podremos minimizar el avance de esta plaga.

POBREDUMBRE DE PIE Y RAIZ

Los tejidos de la base del tallo se deterioran y hacen que las partes superiores de la planta se marchiten se decoloren y mueran. Las raíces adquieren un color negro, se rompen y pudren. Son un gran número de hongos los que provocan esta enfermedad. Sustratos muy apelmazados se vuelven impermeables al agua y no drenan haciendo que estos hongos encuentren un hábitat ideal. La prevención es idéntica al falso mildiu

BOTRITIS

La Botritis cinerea es un hongo muy común que se desarrolla cuando la humedad es muy elevada. Las esporas se encuentran siempre presentes en el aire y se diseminan con la lluvia y las salpicaduras de agua y corrientes de aire. Las esporas pueden persistir año tras año en el suelo, en grietas del invernadero o en los tejidos de plantas infectadas. Son hongos grises, a veces de color blanquecino y vellosos. Normalmente penetran a  través de las heridas. La prevención es idéntica a la podredumbre de pie y raíz.



OIDIO 

Muchas especies de Oidium, Microsphaera, Podosphaera,Uncinula, Erysiphe se desarrollan sobre plantas en suelo seco. Unas infectan a un solo género de plantas, en otras el ataque es más generalizado. Debiéramos evitar lugares secos y excesivamente encharcados .Abonaremos con compost bien descompuesto, así facilitaremos un buen drenaje. Eliminar las hojas afectadas inmediatamente y practicar con decocción de cola de caballo(Equisetum arvense) ó extracto fermentado de bardana(Arctium lappa).Es recomendable reducir los riegos, airear el invernadero y eliminar las malas hierbas.



ARAÑA ROJA 

En la parte superior de las hojas se desarrolla un moteado fino. Las hojas adquieren un color grisáceo y luego amarillean. Una fina tela de araña puede cubrir la planta. Cómo ácaros chupadores de savia que son los Tetranychus urética atacan a un amplio abanico de plantas pero en ambientes muy secos. Debiéramos mantener un buena humedad en el ambiente del invernadero y disponer de un riego automático programado  de tal forma que los riegos sean habituales pero sin llegar al encharcamiento. La rotenona, el pelitre o el jabón potásico son buenos remedios .En caso de tener mucha infestación podemos introducir  el ácaro depredador Phytoseiulus persimilis.



ROYAS 

Estos hongos y en especial Pucinia y Melampsora se desarrollan en condiciones húmedas. Las esporas son diseminadas por las gotas de lluvia y las corrientes de aire. El aspecto de la zona atacada da la sensación de pústulas anaranjadas brillantes en la parte inferior de las hojas o marrón oscuro como en los geranios .Para contrarrestar el ataque debiéramos actuar como en el caso del oidio.

MOSCAS Y MOSQUITOS 

Son moscas perteneciente al género Delia y Bradysia de cuerpo marrón grisáceo. Sus larvas son de unos 5m/m de longitud, y si nos fijamos atentamente podemos verlas ya que tienen un color blanco translúcido. Se alimentan de materia orgánica descompuesta, pero también de raíces de plántulas y esquejes. Para evitar el ataque podemos utilizar tiras pegajosas de color amarillo, estas atraerán a las moscas y se quedarán pegadas. Utilizar pelitre nos servirá de muy buena ayuda, pero si nos desborda la introducción de un ácaro depredador como Hypoaspis miles o el nematodo Heterorhabditis puede ser efectiva.


                                                          Efectos de la larva de Delia



CHAMUSCADOS 

Quizá sea el problema más común y también más fácil de erradicar. Debido al ambiente extremo que se genera en el invernadero (altas temperaturas, excesiva luz solar, viento que seca las hojas) las hojas se marchitan y secan y el esqueje muere. La colocación de cortinas de mimbre que crean una semisombra en los momentos más calurosos del día, así como la instalación de un riego automático nos evitaran sorpresas.



CARACOLES Y BABOSAS 

Son los que más daños causan en corto espacio de tiempo. Su eliminación requiere de constancia, sobre todo en el exterior. Como primera acción preventiva miraremos dentro del invernadero ,en las rendijas de la estructura y debajo de las bandejas de esquejado. Colocaremos trampas con hojas de repollo. Es posible impedir su avance colocando ceniza de madera esparcida en el exterior de las bandejas de esquejado. Si os animáis, una molienda de babosas muertas dispuestas en un plato atraerán a los que se encuentran escondidos en grietas o ranuras. El fermento de helecho Pteridium aquilinum puede llegar a matarlos. Si os desbordan, la utilización del fosfato férrico(admitido en el reglamento ecológico europeo) os ayudará a erradicarlos. También y como ultimo recurso la utilización del nematodo Pharmashabditis hermafrodita puede ser viable.

 

 TRIPS 

En el interior de un invernadero y en épocas de calor y baja humedad la aparición de Trips (insectos de cuerpo estrecho y alargado, de color negro parduzco y 2 m/m de longitud) puede ser normal. SE dedican a chupar la savia da las plantas y propagan enfermedades víricas como el virus del mosaico del tomate. Para limitar el ataque el invernadero debiera de contar con un riego automático programado y a los primeros síntomas La utilización de pelitre es una buena ayuda.




GUSANOS DEL ALAMBRE

Estas larvas de los escarabajos resorte (Agriotes) atacan a los tallos de plántulas jóvenes justo por debajo del nivel del suelo. Si el marco de esquejado se hace en el exterior es más probable que en los suelos removidos, sobretodo si están muy abonados con materia orgánica fresca o mal descompuesta, sean más abundantes que en suelos donde predomina la labranza “0” con aportes de acolchado permanente y donde la rotación de cultivos es habitual.



Bueno amig@s, el mundo del esquejado os aguarda.

Un saludo sincero.

Ion

jueves, 3 de diciembre de 2020

INDICIOS VISUALES DE CARENCIAS NUTRICIONALES DE LAS PLANTAS

 En algunos otros post  comentamos la forma de interpretar racionalmente las analíticas químicas de nuestros suelos; pues bien amig@s, en este número  hablaremos de los mensajes que las plantas nos hacen llegar para, en muchos de los casos, prever disfunciones nutritivas en nuestros suelos y de esta forma llegar a las mismas conclusiones que con una analítica de laboratorio. El uso más común de esta técnica es en cultivos anuales ya que los resultados son necesarios inmediatamente y las variaciones temporales en el contenido de nutrientes en las plantas frecuentemente no justifican el alto costo de un análisis completo de nutrientes minerales.

El diagnóstico visual de las plantas es un sistema utilizado cada día más, que permite al horticultor detectar posibles deficiencias de nutrientes en la planta y que se pueden manifestar de distintas formas:

 

.-Una coloración inusual

.-Retraso del crecimiento

.-Daños en las hojas y fruto

.-Defoliación

 

Habitualmente y sin percatarnos de ello, las plantas nos expresan, con estos indicios, todo tipo de fitopatologías  que  en muchas ocasiones pueden ayudarnos a identificarlas. Aún así, hemos de matizar que aun siendo una vía rápida  y eficaz que nos ahorrará tiempo y dinero no deja de ser una forma más de recabar datos que cotejándolos con diferentes problemas nutricionales son similares al expresarse en la planta (hojas). No obstante habituándonos a este tipo de mensajes y con la experiencia podremos llegar a conclusiones razonables sobre el estado actual y futuro de la planta. Con esta forma de proceder nuestra visión de los vegetales será más amplia, contemplando a las plantas como partes de un todo interrelacionado. Ni que decir tiene que en ocasiones y para despejar toda duda las analíticas químicas, físicas y biológicas son inevitables, pero en la mayoría de los casos nos las podremos apañar con todos estos mensajes que las plantas nos hacen llegar.

Siguiendo el siguiente esquema básico nos acercaremos a distinguir con cierta exactitud que carencias nutricionales tenemos:

 LOS NUTRIENTES DE LAS PLANTAS

 Hay 60 elementos químicos diferentes formando parte del organismo de una planta, pero solo 16 son esenciales para el correcto crecimiento y desarrollo de la planta, son los llamados MACROELEMENTOS: Nitrógeno(N), Fósforo (P), Potasio (K), Calcio (Ca), Magnesio (Mg), Azufre (S). Hay que diferenciar al H, al C y O por ser absorbidos en mayor cantidad y directamente del aire y del agua y se consideran elementos no minerales. Sus funciones dentro de las plantas es ser componentes de carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos, y además el carbono es un reactivo de la fotosíntesis.

Los MICROELEMENTOS son aquellos indispensables para que las plantas puedan completar su ciclo vital, aunque las cantidades necesarias sean muy pequeñas: Hierro (Fe), Zinc (Zn), Manganeso (Mn), Boro (B), Cobre(Cu), Molibdeno (Mo), Cloro (Cl). La denominación de elementos menores es particularmente inadecuada, por que son esenciales para el crecimiento de las plantas y lo que es esencial, no es menor. El termino oligoelementos es menos objetable. El poder de los microelementos o micronutrientes es impresionante. Toda la planta requiere sólo una pequeñísima cantidad de cada uno de ellos, pero esa cantidad debe hallarse ineludiblemente, presente.

En resumen, para que un elemento sea indispensable debe reunir dos características:

-Su ausencia provoca un crecimiento anormal o la muerte de la planta, y este no se puede sustituir por otro.

-El elemento debe ejercer un efecto directo en el crecimiento y metabolismo de la planta.

La deficiencia de todos estos nutrientes en las plantas reduce su rendimiento y calidad, por eso el reconocimiento de los síntomas visuales durante la temporada de crecimiento y la identificación de esos problemas de producción antes de la cosecha, nos permite tomar medidas con anticipación.

 


 

CAUSAS BÁSICAS DE LA CARENCIA DE LOS NUTRIENTES ESENCIALES

                                                                              

.-La ausencia de ese nutriente en el suelo.

.-El pH.

.-El exceso de otro nutriente en el suelo. (nutrientes antagónicos y consiguiente bloqueo)

 

 

LA MOVILIDAD DE LOS NUTRIENTES

 

Cada nutriente tiene diferente movilidad dentro de la planta, es así como diferenciamos entre nutrientes móviles, moderadamente móviles e inmóviles.

La importancia de la movilidad viene de que los síntomas carenciales se manifestarán en una u otra parte de la planta dependiendo de cómo de móviles sean éstos.

Nutrientes móviles: 

Los síntomas carenciales se ponen de manifiesto en las partes viejas de la planta.

Son móviles el Nitrógeno(N), Fósforo(P) y Potasio(K)  

Nutrientes moderadamente móviles:

Magnesio(Mg), Azufre(S)(movilidad según la especie), Hierro(Fe), Manganeso(Mn), Zinc(Zn), Molibdeno(Mo).

Nutrientes inmóviles: 

Los síntomas carenciales se ponen de manifiesto en las partes más jóvenes de la planta como brotes y hojas nuevas.

Son inmóviles el Calcio (Ca) y el Boro(B)

 

 

SÍNTOMAS DE DEFICIENCIAS NUTRICIONALES EN PLANTAS

 

Clorosis

El amarillamiento del tejido de las hojas debido a la carencia de clorofila, se presenta en tanto en las hojas jóvenes como las más maduras. Un síntoma claro es que durante todo el desarrollo vegetativo  se  visualizan excesivamente  las nerviaciones de la hojas con un verde muy nítido sobre el fondo amarillo de la hoja. Las posibles causas de clorosis incluyen pobre drenaje, raíces dañadas, densas raíces, alta alcalinidad y deficiencias de nutrientes en las plantas. Altas concentraciones de elementos como el calcio, manganeso, fósforo o cobre pueden atrapar el hierro (elemento clave  en el desarrollo de la clorosis) de modo que sea inaccesible a la planta.

Otros elementos cuya carencia revelan clorosis son el magnesio Mg, zinc Zn.

 




 

Necrosis

Es la muerte  patológica de alguna parte de planta (tallo, raíz, hojas..) es irreparable, es decir no se puede curar.

Los elementos cuya carencia revela necrosis son fundamentalmente: calcio Ca, potasio K, boro B, manganeso Mn.

 




 Falta de Nitrógeno (N)

 

El nitrógeno es un elemento que da vigor a las plantas y abundancia de hojas. Los síntomas de deficiencia empiezan primero por las hojas más viejas, las hojas inferiores se ven más claras de color verde pálido, que va tornándose en amarillo incluyendo las nerviaciones. El nitrógeno es móvil dentro de la planta y, por tanto, los síntomas de deficiencia se expresan en las hojas viejas aunque la clorosis llegue a toda la planta.

Si la deficiencia continúa las hojas inferiores caen. La planta no crece, el follaje es escaso, aunque puede florecer con cierta abundancia. En definitiva la planta tiene un aspecto raquítico y amarillento. Para diagnosticar adecuadamente la falta de nitrógeno hemos de conocer  que estos mismos síntomas también pueden producirlo Nematodos, asfixia radicular, daños en raíces, otras carencias, etc. por lo que hay riesgo de confusión.

La solución ideal para solucionar la falta de nitrógeno es la aplicación de abonos orgánicos, como el estiércol, mantillo, compost, guano, humus de lombriz, compost, etc., que proporcionan nitrógeno y otros nutrientes de forma equilibrada y sana a medida que se descomponen.

 




Por otra parte el exceso de nitrógeno produce un crecimiento exagerado y color verde intenso. Se forman plantas débiles con tejidos tiernos, y por tanto, más propensas a las plagas y enfermedades, al viento, a la lluvia, al granizo, a las heladas...Las plantas abonadas con un exceso de nitrógeno, son más sensibles al ataque de ácaros y pulgones. La floración es escasa por el predominio de hojas (muchas hojas y pocas flores).Flores incompletas, sin estambres o sin pistilos. Caída de flores y frutos. Frutos con color anormal. Aparece gomosis en árboles frutales. También se reduce la absorción de fósforo, potasio, cobre y otros.

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 2% se consideran bajos

Falta de Fósforo (P)

 


El fósforo es un elemento macro esencial, necesarios para la nutrición vegetal. Se participa en los procesos metabólicos tales como la fotosíntesis, la transferencia de energía y la síntesis y la descomposición de los carbohidratos. 
El fósforo se encuentra en el suelo en compuestos orgánicos y en minerales siendo su solubilidad baja por lo que la cantidad de fósforo disponible es también  muy baja en comparación con la cantidad total de fósforo en el suelo. 

Existe equilibrio entre el fósforo en fase sólida en el suelo y el fósforo en la solución del suelo.
Las plantas sólo pueden tomar hasta fósforo disuelto en la solución del suelo, y puesto que la mayor parte del fósforo en el suelo existe en compuestos químicos estables, sólo una pequeña cantidad de fósforo está disponible a la planta en un momento dado.

Por el contrario, el exceso de fósforo interfiere con la absorción de la mayoría de otros elementos, tales como hierro, manganeso y zinc. El exceso de fertilización con fósforo es común y muchos productores aplican innecesariamente altas cantidades de fertilizantes de fósforo, especialmente cuando se utilizan compuestos fertilizantes NPK o cuando el agua de riego se acidifica utilizando ácido fosfórico.

Los síntomas de la deficiencia de fósforo incluyen retraso en el crecimiento y el color púrpura oscuro de las hojas más viejas, la inhibición de la floración y el desarrollo del sistema radicular. En la mayoría de las plantas de estos síntomas aparecen cuando la concentración de fósforo en las hojas es inferior al 0,2%.

Los síntomas suelen comenzar en las hojas inferiores, hojas con un verde oscuro que adquieren luego color rojizo o púrpura característicos y llegan a secarse.

Números de brotes disminuye (forma tallos finos y cortos, con hojas pequeñas)

menor desarrollo radicular, floración y cuajado de frutos

El exceso no parece causar daños.

 


 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 0,1% se consideran bajos

 

 

 

Falta de Potasio (K)

 

El potasio es un nutriente esencial para las plantas y se requiere en grandes cantidades para  que el crecimiento y reproducción de las plantas sea el adecuado. Se le considera el segundo nutriente más necesario detrás del nitrógeno, es más, se le reconoce comúnmente como el “nutriente de calidad”. La deficiencia de potasio puede causar anormalidades en las plantas, por lo general están relacionadas con el crecimiento, afectando al tamaño de la planta y a sus frutos en cuanto a color, sabor y dimensiones. Los primeros síntomas se pueden observar en hojas viejas. Cuando es aguda, los brotes jóvenes son los más afectados se secan.

Los bordes y puntas de las hojas más viejas después de amarillear se secan , y los síntomas son parecidos a los que delata la carencia de  magnesio, pero más centrado en los bordes.

Hojas jóvenes rojizas.

Reducción de la floración, fructificación y desarrollo de la planta.

El amarillamiento de los márgenes de la hoja es uno de los primeros síntomas de la deficiencia de potasio. Los síntomas aparecen en el medio y las hojas inferiores.  

Como el potasio es un catalizador importante para el crecimiento en las plantas, las plantas deficientes en potasio tendrán un crecimiento más lento o retrasado.

 La baja captación de potasio derivará en una disminución de la circulación de agua en la planta. Esto hará que la planta sea más susceptible a la sequía y los cambios de temperatura.

Si la deficiencia de potasio no se corrige, las plantas pierden sus hojas antes de lo que deberían. Este proceso podría llegar a ser incluso más rápido si la planta está expuesta a la sequía o las altas temperaturas. Las hojas se vuelven amarillas y luego marrón y finalmente se caen uno a uno.

 

Otros síntomas de la deficiencia de potasio:

  • Baja resistencia a las plagas
  • Raíces débiles y poco saludables
  • Maduración desigual de los frutos

El exceso de potasio puede provocar carencia de magnesio.

 








 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 2% se consideran bajos

 

 

 

Falta de Magnesio (Mg)

 

El magnesio es un nutriente esencial para las plantas. Tiene una amplia gama de de funciones clave en muchos de los procesos metabólicos de los vegetales. Una de las má importantes y conocidas se encuentra en el proceso de la fotosíntesis, ya que es un componente básico de la clorofila, lo que hace que las hojas aparezcan de color verde. Las cantidades de magnesio que la planta pueda tomar dependerá de su concentración en la solución del suelo y en la capacidad que este tenga de reponerlo.

Las deficiencias de magnesio, como cualquier deficiencia, conduce a una reducción del rendimiento y a una mayor susceptibilidad a contraer enfermedades. Dado que el magnesio es móvil dentro de la planta, los síntomas  de su deficiencia aparecen en las hojas inferiores y  viejas. El primer síntoma es hojas pálidas, que luego desarrollan clorosis. En algunas plantas, manchas rojizas o moradas van poco a poco apareciendo en las hojas

También aparece color amarillento tanto entre los nervios como en los bordes, siendo las hojas de abajo y mas viejas las más afectadas. Más tarde, afecta a las hojas jóvenes, hasta la caída de hojas. La expresión de todos estos síntomas depende en gran medida de la intensidad a la que las hojas están expuestas a la luz. Las plantas deficientes de magnesio que están expuestas a altas intensidades de luz mostrarán los síntomas con más notoriedad.

A parte de todo lo comentado anteriormente, hemos de tener en cuenta que también existe un antagonismo entre el magnesio y potasio siendo el exceso de potasio en el suelo o sustrato una de las causas frecuentes del bloqueo de magnesio, el cual no puede ser asimilado por los vegetales creando de esta forma deficiencias y por consiguiente los síntomas anteriormente citados.

 




 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 0,4% se consideran bajos

 

 

 

 

 

 

 

Falta da Calcio (Ca)

El calcio es un nutriente esencial para las plantas. 

Tiene muchas funciones:

Participa en los procesos metabólicos de otros absorción de nutrientes. 

Promueve la elongación adecuada célula vegetal. 

Reforzar la estructura de la pared celular - calcio es una parte esencial de la pared celular vegetal. Se forma compuestos pectato de calcio que dan estabilidad a las paredes celulares y las células se unen juntos. 

Participa en los procesos enzimáticos y hormonales.

Ayuda a proteger la planta contra el estrés por calor.

La deficiencia de calcio es generalmente causada debido a la disponibilidad de calcio baja o debido a la escasez de agua que se traduce en bajas tasas de transpiración. 

Los síntomas de la deficiencia de calcio incluyen rizado de las hojas jóvenes o brotes abrasador o manchas en las hojas jóvenes, crecimiento pobre, hoja de punta

Generalmente se observa, necrosis de los ápices y puntas de hojas jóvenes, deformación de las hojas generalmente en gancho hacia abajo.

Su exceso provoca clorosis.

 




 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 2% se consideran bajos

Falta de Azufre (S)

 

El azufre es un nutriente esencial para el crecimiento vegetal. En los últimos años, las deficiencias de azufre se han vuelto más frecuentes y la importancia del este en la producción de los cultivos es cada vez más reconocido. 

Aunque se considera un nutriente secundario, ahora se está reconociendo como el "cuarto de macronutrientes ', junto con el nitrógeno, fósforo y potasio.

Los cultivos oleaginosos, legumbres, forrajes y algunos cultivos de hortalizas requieren de azufre en cantidades considerables. En muchos cultivos, su cantidad en la planta es similar al fósforo.

Deficiencias de azufre son más probables en los suelos arenosos con poca materia orgánica (menos del 2%) y en condiciones de alta precipitación. Sin embargo, incluso en los suelos de la materia orgánica de alto, a menudo, la descomposición de la materia orgánica y el proceso de mineralización no son lo suficientemente rápido para cumplir con el requisito de azufre del cultivo.  El azufre es inmóvil en las plantas y no trasladadas fácilmente a partir de las hojas más viejas a las hojas jóvenes. Por lo tanto, la deficiencia de azufre aparece primero en las hojas más jóvenes.

Los síntomas de deficiencia de azufre aparecen como verde claro a amarillento. Las plantas deficientes son pequeñas y su crecimiento es retardado.

Los síntomas pueden variar entre las especies de plantas. Por ejemplo, en el maíz, la deficiencia de azufre aparece como clorosis, en el trigo, la planta entera se vuelve pálida mientras que las hojas más jóvenes son más cloróticas, en las patatas, se puede producir manchas de las hojas.

Se presenta como una clorosis general, con hojas más claras hacia la parte superior de la planta.

Son muy semejantes a la carencia de nitrógeno. Al ser tan inmóvil aparece primero en las hojas más jóvenes

 



 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja entre 0,2-0,4% se consideran normales

 

 

 

Falta de Molibdeno (Mo)

 

Su carencia es muy poco común, pero en general, las plantas deficientes en molibdeno presentan crecimiento pobre e irregular, con poco desarrollo y hojas de color amarillo pálido.

La planta cambia de verde claro a amarillo. Aparecen deformaciones en las hojas nuevas (hojas enrolladas o en cuchara) o como clorosis entre nerviaciones en hojas intermedias o inferiores o como necrosis de bordes.
En alfalfa los síntomas son parecidos a la falta de nitrógeno.
En coliflor aparece como un acorchamiento marginal de las hojas, acompañado de arrollamiento o curvado de las mismas hacia arriba.
En cítricos y frutales en general la deficiencia se manifiesta por la aparición en las hojas, de unas manchas amarillentas, redondas, situadas irregularmente. Posteriormente estas manchas se oscurecen y semejan señales producidas por el ataque de ácaros.
En melón y sandía la deficiencia se traduce en la falta manifiesta de dulzor de la pulpa.

La causa fundamental y contrariamente a otros micronutrientes este elemento es insolubilizado en suelos ácidos. Una de las soluciones más habituales es utilizar (una vez realizada analítica quimico/fisica y biológica del suelo y tejidos vegetales) dolomita o lithotame. En maceta, y como solución “casera” podríamos arriesgarnos a echar media cucharadita sopera de uno de estos dos productos en cada bote.

 

 







 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo del 0,1% se consideran bajos

Falta de Zinc (Zn)

 

La carencia de zinc se da fundamentalmente en los árboles frutales. Se manifiesta en las hojas más jóvenes, las brotadas en el año.

Clorosis o amarillamiento intervenal en hojas jóvenes, más definida y marcada que la de Fe, iniciándose como bandas en la parte basal de la hoja

Los entre nudos se acortan en los brotes, formando rosetas de hojas amarillentas, pequeñas y estrechas. Las hojas viejas aparecen bronceadas y se caen fácilmente.

La causa más habitual son los suelos calizos (pH alto) o un suelo ácido y arenoso lavado por la lluvia durante años.

 





Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo 15 ppm se consideran bajos

 

Falta de Boro (B)

 

El boro es uno de los micronutrientes esenciales para el crecimiento normal de la plantas, ya que promueve la división celular adecuada, elongación celular, resistencia de la pared de esta, la floración, producción de semillas y la translocación de azúcar. El boro también es esencial para el sistema hormonal de la planta. Las plantas que tienen deficiencia de boro pueden sufrir defectos de crecimiento.

Los síntomas de la deficiencia del boro se caracterizan por la forma distorsionada que presentan los brotes nuevos, entrenudos cortos y mayor ramificación. También es característica la caída  prematura de los capullos florales reduciéndose el cuajado de las frutas y desarrollo de semillas.

Las hojas nuevas se enrollan hacia adentro y se deforman, aparecen manchas de apariencia clorótica y necrótica.






 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo de 15 ppm se consideran bajos

 

Falta de Hierro (Fe)

 

La deficiencia de hierro es un factor limitante del crecimiento de las plantas. El hierro está presente en altas cantidades en los suelos, pero su disponibilidad para las plantas es generalmente muy bajo, y por lo tanto, la deficiencia de hierro es un problema común.

Normalmente las carencias aparecen a causa de un bloqueo del hierro en el suelo debido al pH.

En suelos calizos el hierro está bastante insoluble, es decir, como mineral, no disuelto en agua, y por tanto absorbible por las raíces. Por ello, en un suelo calizo, que siempre tenga el pH mayor que 7,5, hay muchas posibilidades de que aparezca este problema.

 

La clorosis férrica se manifiesta primero en las hojas jóvenes. Éstas, se ven amarillas menos los nervios que permanecen verdes. Más tarde, quedarán casi totalmente amarillas. También en las hojas viejas aparecen síntomas de amarilleo. Después las hojas se arrugan y caen.

No es una clorosis uniforme. Por ejemplo, se puede ver en la misma planta ramas con clorosis bastante fuerte junto a otras ramas sanas. En frutales, a los 2-3 años de la plantación cuando la raíz llega a la capa caliza del subsuelo es cuando se muestran los síntomas.

Hay especies vegetales más sensibles que otras a la falta de Hierro. Por ej., el Naranjo lo acusa, pero el Olivo no tiene este problema. Sensibilidad a clorosis tienen Callistemon, Hibisco, Nandina, Camelia, Hortensia, Gardenia, Rododendro...

Otra causa, aparte de los suelos calizos, es regar con aguas calcáreas, particularmente en macetas. El riego con aguas duras termina alcalinizando el substrato y bloqueando el hierro y otro micronutrientes.

A menudo, la deficiencia de hierro no indica suministro de hierro suficiente. También puede estar relacionada con diversas condiciones que pueden afectar a la disponibilidad de hierro. Por ejemplo: los niveles de carbonato en el suelo, la salinidad, la humedad del suelo, la baja temperatura, la concentración de otros elementos (por ejemplo, microelementos competitivos, fósforo, calcio), etc.

A parte de los problemas creados por el aumento del pH, el hierro interacciona con otros nutrientes los cuales disminuyen su integración en el sistema vegetal, así plantas con niveles excesivos de fósforo  disminuyen la solubilidad del hierro. El nitrógeno acentúa la deficiencia del hierro debido al aumento de las tasas de crecimiento y los bicarbonatos interfieren con la translocación de este.

Por otro lado y con efecto positivo el potasio aumenta la movilidad y solubilidad del hierro.

Existen también problemas por exceso de hierro que se manifiestan en un bronceado de las hojas de la planta.

 

 

 






 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo 80 ppm se consideran bajos

Falta de Cobre (Cu)

 

La carencia de cobre es difícil de diagnosticar. .

En hojas jóvenes se aprecian manchas cloróticas (amarillas) poco específicas.

La tonalidad verde azulada de las hojas constituye el principal síntoma de su carencia, aunque en los cítricos, se manifiestan por manchas y resquebrajado de la corteza de los frutos.

Las causas de su carencia son las mismas que las de otros micronutrientes, el pH alto. Hemos de recordar que los suelos calizos bloquean el hierro, el manganeso y el zinc. Es importante resaltar que los terrenos muy lavados, básicamente suelos arenosos y pobres son causa fundamental de la deficiencia de cobre.

En agricultura ecológica los tratamientos fúngicos puntuales con caldo bordelés suelen ser suficientes para paliar la deficiencia de cobre ya que las plantas consumen muy poco de este elemento.

 


 

Falta de Manganeso (Mn)

 

La carencia de manganeso ofrece  parecidos síntomas a los del hierro.

Hojas jóvenes amarillas entre los nervios que permanecen verdes. Se puede diferenciar porque en este caso aparece una aureola verde alrededor de los nervios. Con carencias muy fuertes también amarillearán dichos nervios.

Las causas se deben generalmente a suelos con pH demasiado alto o por tratarse de suelos arenosos muy lavados.

 





 

Interpretación de un análisis foliar: Niveles en hoja por debajo de 30 ppm se consideran bajos

 

 

Falta de Cloro

Más que por su carencia, que es muy poco común, es importante su exceso, el cual produce quemaduras en las hojas, comenzando por su ápice, pudiendo llegar a caer.

 

IMPORTANTE:

Bueno amig@s después de este paseo interpretativo por el mundo de la observación de los indicios botánicos que nos indican  deficiencias nutritivas de las plantas hemos de ser conscientes que estas analíticas visuales de las  carencias de nutrientes tienen ciertas limitaciones en las que los síntomas de algunas deficiencias no están muy bien definidas o por lo general son visibles cuando la deficiencia es demasiado grave.

Comentaros también que otros factores como el clima, las plagas o las enfermedades pueden enmascarar algunos síntomas de la deficiencias y que algunas  deficiencias pueden llegar a enmascarar o alterar la aparición de otras.

Es probable que tengamos que completar nuestro análisis visual con un análisis en laboratorio del tejido vegetal  para confirmar el diagnostico del ojo experimentado y podamos actuar en consecuencia obteniendo el éxito en nuestros tratamientos ecológicos.


Un saludo y hasta otra.

Ion